martes, 19 de febrero de 2013

CLAES OLDENBURG

En un principio mi atención sobre este artista se centraba en las grandes obras que salpican diferentes lugares del mundo transformando nuestra vida diaria en un cuento en donde nada es lo que parece. Tras la conferencia, más bien charla, que dio en el museo mi impresión cambio. 

Pese a su origen sueco desde los seis años vivió en Estados Unidos, en la ciudad de Chicago. Es curioso ver como poco a poco recordaba aquellos años de como se formo, de su primera exposición colectiva en el Club St.Elmo en 1953. Pero es cuando se instala en New York cuando más se detiene en narrar su experiencia. 

Fue considerado un artista realista aunque en realidad es englobado dentro del grupo de pop art. De hecho, es uno de los artistas del pop que tiene unos planteamientos más radicales.

El pop arte es una tendencia que se gestiono a mediados del S.XX en Londre y New York. Creo que es importante mencionar la importancia de la cultura americana en este movimiento, ya que es la que marca la pauta pero más aún es entender que fueron los británicos quienes fueron los pioneros. Fue por aquel entonces cuando se creo el grupo Independent group que organizo dos exposiciones. Lo importante de estas dos muestras de arte fue la mezcla de lo que se considera como alta y baja cultura reunidas en las fotografías expuestas sin orden cronológico. Tras la segunda guerra mundial y con una momento de prosperidad se cristaliza la idea de Felicidad igual a Consumo, y es la publicidad la que nos envía constantemente este mensaje. Se creo entonces una sociedad de consumo acompñada de medios de comunicación de masas.

Oldenburg por su parte toma esta idea y la acompaña de la desmesura, lo espectacular de las manifestaciones de la cultura popular norteamericana. Por este motivo sus obras parecen que nos venden un producto un ideal. Para ello se vale de diferentes materiales, la mayoría se produjo en vinilo. Como el mismo narra era difícil trabajar con este material pero, en mi opinión, continuo usandolo por su maleabilidad y por su bajo costo, lo que le permitía poder realizar esas obras en gran formato.

En este caso pudimos ver sus obras blandas de objetos cotidianos cambiando su función y su naturaleza. También vemos su ratón que repite en diferente tamaños y lugares y su serie de reproducción de armas, o lo que se parece a un arma. Con sus obras cambia nuestra percepción de los objetos de la realidad que vivimos diariamente. 



Floor Cake, 1962
Lienzo relleno de gomaespuma y cajas de cartón, pintado con pintura de polímero sintético
1,48 x 2,9 x 1,48 m Cortesía MoMa, Nueva York; Donación def Philip Johnson, 1975 



http://oldenburg.guggenheim-bilbao.es/exposiciones/los-anos-sesenta/



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