domingo, 15 de marzo de 2015

NUEVE DISCURSOS SOBRE CÓMODO (NICE DISCOURSES ON COMMODUS) CY TWOMBLY

En este caso sigo hablando de abstracción pero es totalmente diferente a la instalación de Wolfagang Laib en el MoMa. Os dejo el enlace para que podáis apreciar la diferencia, Pollen from hazelnut, Wolfgang Laib.

Hoy os presento una pieza que forma parte de la colección del museo Guggenheim Bilbao, se trata de un óleo formado por nueve partes en los que mediante la abstracción Twombly narra una historia de la mitología clásica. Tradicionalmente se ha considerado que este tipo de abstracción no refleja historias que puedan tener un contenido político, es más, se consideraba por algunos críticos de arte como Greenberg que este tipo de abstracción estaba ligada a la pureza del arte. Precisamente por su contenido político alejado de la idea de un arte como medio de liberación interior del artista, esta obra me parece muy interesante.




Estos lienzos están relacionados con el Expresionismo Abstracto americano. Este estilo Twombly lo desarrolló a mediados de la década de 1950. A finales de esta década Twombly se trasladó a Roma y como consecuencia de este viaje, realizó esta serie mediante la cual mostraba su interés por la historia de Italia, su mitología y literatura. Asimismo, expresaba su angustia personal y la situación política internacional.

El punto de partida del Expresionismo Abstracto fue la exposición organizada por Peggy Guggenheim en 1945 en su galería. El nombre de expresionismo se debe al crítico Robert Coates que lo uso para describir el arte que se estaba llevando cabo en aquellos años en Nueva York. Se trata de una pintura de notable intensidad plástica y mucho más directa e inmediata que la abstracción europea. Tradicionalmente se decía  que recogía el automatismo surrealista y la abstracción. Tuvo grandes críticas por parte de los estudiosos de aquel momento y hoy en día  se sabe que existieron ciertos intereses políticos para que el expresionismo abstracto se consagrase en el panorama artístico de aquel momento en Estados Unidos, por lo que esta tendencia plástica se transformó en una operación de estado. 

Tened en cuenta que tras la Segunda Guerra Mundial el objetivo de Estados Unidos era convertirse en la primera potencia del mundo y su gran oponente en todos los sentidos, era la URRS.  Pensaron que debían dirigir la cultura del mundo y es por este motivo nació en los años 30 Federal Art Project. En este programa se fichaban artistas con un cierto talento artístico y se les encargaban la decoración de edificios públicos. De este modo se daba a conocer a artistas emergentes y así cimentaban sus futuras carreras. A partir de este proyecto inicial Estados Unidos pasó a ser el centro del arte contemporáneo, volcando todo su interés en lograr obtener el tan ansiado liderazgo del mundo en todos los aspectos. 

Centrando el tema, a diferencia de la liberación del yo interior que realizada Kandinsky lleno de optimismo, los expresionistas americanos se dejaban llevar por un sentimiento pesimista y de alguna forma estaban ligados al existencialismo.  

En cuanto a la pieza es sabido que ya en la década de 1960, las pinturas de Twombly adquirieron un tono más sombrío y angustiado. En este caso dicho pesimismo nace por una serie de asesinatos que hubo en aquellas fechas, como el de John F. Kennedy en 1963. Además, la situación política internacional, como consecuencia de la Guerra Fría, se tornó mucho más tensa tras la crisis de los misiles en Cuba. Por consiguiente, esta pieza se puede traducir como un resumen de toda la tensión socio política que se vivió en aquellos momentos a nivel internacional y como la expresión de la propia angustia del artista. En esta serie Twombly, reflejó mediante unos simples trazos, la crueldad, locura y el asesinato del emperador romano Aurelio Cómodo en el siglo II D.C. el cual probablemente Twombly relacionó con lo anteriormente mencionado.

La serie fue expuesta por primera vez en marzo de 1964 en la Galería Leo Castelli de Nueva York. Debido a que en aquellos momentos la herencia del expresionismo abstracto se estaba poniendo en duda y que las tendencias en boga en aquellos años eran el Minimal Art y el Pop art, los óleos de Twombly recibieron duras críticas. De hecho, no vendió ninguna pieza en aquella exposición siendo devueltos todos los lienzos a Italia lo que propició un cambio en la producción del artista iniciando su serie de Pinturas grises. Tal fue el rechazo que padeció la obra que no volvió a ser expuesta hasta finales de los años 70 durante la retrospectiva que el Whitney Museum of American Art realizó en torno a la figura de este artista.

En el aspecto formal esta claro como la oposición y la tensión dominan las piezas. Cada óleo tiene como base un fondo gris, que alude a un espacio negativo, y gira en torno a dos espirales. Existe una clara una narración entre los distintos componentes de este ciclo que culmina con el último panel. Por otro lado, a pesar del aparente caos, existe una estructura muy pensada y controlada. El cuadro se ordena precisamente gracias a la línea que recorre la mitad de cada pintura y que subdivide la composición. Es más, muchas de las pinturas de la serie presentan secuencias numéricas que suelen articular las cuadrículas, gráficos y ejes geométricos que forman el esqueleto de las pinturas. 


Tras muchos años la obra se ha liberado de las críticas y parece que ha adquirido una fuerte fama llegando a formar parte de la colección del Guggenheim Bilbao.  Personalmente me parece una obra que resume de una forma concisa y precisa el drama de la posguerra, las tensiones políticas de la Guerra Fría y los atentados contra celebridades del momento. Actos que impactaron a la sociedad y que quizá en el arte que se desarrollaba en aquel momento no siempre quedaba reflejado. Asimismo, es posible que reabra de forma tímida el debate que tuvo lugar a finales de lo años 50 en torno la herencia que dejaba el expresionismo americano y la cuestión de si se debía volver a la figuración o no. Creo que esta serie es un claro ejemplo de que probablemente no era del todo necesario ya que se muestra como un claro ejemplo de una abstracción con contenido, alejada de la creencia popular y que logra comunicar ideas de calado internacional. 

Os dejo el enlace de la página del museo Guggenheim Cy Twombly y como siempre un vídeo, en este caso de una exposición que se celebró en el centro.



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